Proyecto Hablar no es escuchar
PLANTEAMIENTO INICIAL
Para el proyecto estoy planteando una pieza de proyección multipantalla, utilizando únicamente recursos que tengo a mano, para que el proceso sea viable y esté ligado a un contexto real. La idea es realizar la pieza en un entorno doméstico, aprovechando la convivencia de las navidades y la disponibilidad de varios dispositivos (móviles, ordenadores, tablet y televisión).
Cada pantalla mostraría el primer plano de una persona respondiendo a una pregunta de actualidad que genere posicionamiento y debate (por ejemplo, cuestiones políticas, sociales o culturales). Las grabaciones se activarían simultáneamente, de modo que las distintas voces se escuchen a la vez, sin escucharse entre ellas, generando una superposición de discursos similar a la que se produce en muchos espacios de debate público.
Me interesa trabajar esta acumulación de voces y la imposibilidad de diálogo real, utilizando la multipantalla como forma de visualizar el conflicto, la saturación y el ruido. En este caso, el medio no es solo un soporte técnico, sino la manera de construir el significado de la pieza.
PREGUNTA/S
¿Crees que la libertad de expresión debería tener límites?
Si sí, ¿dónde colocarías ese límite? Si no, ¿Por que no?
¿Qué debería pasar cuando ese límite se sobrepasa?
Me ha costado pero he unificado las preguntas del proyecto en una sola línea de investigación, la posibilidad o imposibilidad de poner límites a la libertad de expresión. Esta pregunta me permite observar cómo se articula el discurso político desde posiciones cotidianas. Me interesa especialmente el momento en que la respuesta se vuelve ambigua, contradictoria o emocional, porque ahí aparece el conflicto real. Las respuestas se superpondrán sin jerarquía en la instalación, reforzando la idea de que el espacio público está saturado, y que quizás lo político hoy no es solo lo que se dice, sino lo que no se escucha.
OPCIÓN 1 – “Alturitas”

+ Descripción técnica
– Una mesa u soporte principal con múltiples plataformas a diferentes alturas (cajas, libros, estructuras improvisadas) cubiertas por telas negras.
– En cada plataforma, un dispositivo (ordenador, móvil o tablet) mostrando un primer plano distinto respondiendo a la pregunta.
– El público se coloca de frente.
Esta opción trabaja con soportes domésticos elevando los dispositivos a diferentes alturas, cubiertos con tela negra para generar una unidad estética. Cada pantalla muestra un primer plano respondiendo a la pregunta propuesta anteriormente. La frontalidad convierte al espectador en testigo fijo, incapaz de ordenar o priorizar voces. Me interesa cómo la instalación convierte lo precario en lenguaje, la saturación visual y sonora representa la imposibilidad del diálogo real.
OPCIÓN 2 – “Cubículo”

+ Descripción técnica
– Un cubículo semiabierto construido con dos paneles enfrentados y dos cortinas opacas que funcionan como acceso.
– En cada panel hay tres dispositivos anclados (6 en total).
– El público entra atravesando las cortinas y queda dentro, encerrado entre las voces.
La segunda opción propone un cubículo de dos paneles enfrentados con dispositivos anclados. Se accede por cortinas, lo que implica la entrada al conflicto. Una vez dentro, las voces se superponen y el espectador se siente atrapado entre discursos que no se escuchan entre sí. Aquí el cuerpo del público entra en el dispositivo, y la imposibilidad de diálogo se experimenta físicamente, no se ve todo a la vez, no se escucha todo, y el cuerpo está atravesado por el ruido político.


Este es un espacio de trabajo personal de un/a estudiante de la Universitat Oberta de Catalunya. Cualquier contenido publicado en este espacio es responsabilidad de su autor/a.